Veganos mendocinos for export.

Con el veganismo en pleno auge cada día más empresas, servicios y productos se adaptan a esta nueva tendencia mundial. El universo del vino no puede ser la excepción.

Se reconocen veganos aquellos que rechazan la explotación de seres sensibles y el consumo de cualquier producto de origen animal. Entonces, cómo una bebida  esencialmente elaborada con uva no encaja en esta premisa?

Una de las etapas que atraviesa el vino, en su camino hacia el embotellado, es la clarificación. Durante este proceso se limpia y purifica el vino para eliminar sedimentos que puedan enturbiarlo. Para hacerlo, se suelen utilizar derivados del huevo, peces y gelatina.  Razón por la cual el vino ya no sería apto para el consumo de una persona vegana.

Hoy en día los bodegueros – en su desafío por adaptarse a las exigencias de un mercado creciente como es el del veganismo – han mutado este paso de la elaboración del vino utilizando clarificantes de origen vegetal. Como los provenientes de la papa o la bentonita (un polvo de arcilla).

Para distinguir estos vinos  se colocan algunas marcas en la botella, puede ser un sello o bien la frase “ vegan friendly”.  Actualmente no existe una certificación especial que los avale, como sí la hay para vinos orgánicos. El consumidor debe confiar plenamente en la palabra de la bodega que lo produce…

Los amantes de la bacanal bebida se preguntarán si existe una diferencia notable en gusto, sabor y aroma en comparación con un vino que no es vegano. La respuesta es no.

No existen diferencias organolépticas entre un vino declarado vegano y uno tradicional así que para todos aquellos veganos – que al igual que yo – aman el vino, no debemos transitar ningún tipo de luto. Ya que la experiencia será igual de exquisita!

En Mendoza son muchas ya las bodegas que se embarcaron en este nuevo camino.  Muchas de las cuales visitamos semanalmente en nuestras experiencias de alta gama o tours regulares de vinos.  Domaine Bouquet, Kaiken, Renacer y Decero  son algunas de ellas.

Al visitar la bodega también es posible comprar botellas para llevar; tal vez para sorprender a ese amigo que aún cree que no entendemos su estilo de vida!

Un dato extra: Estas bodegas cuentan además cuentan con restaurantes y espacios pensados especialmente  para comensales veganos.